miércoles, 13 de mayo de 2009
Publicado por eliezerdaniken @ 1:41
Comentarios (0)  | Enviar

Hoy, lejos de escribir en abstracto, quiero escribir desde el alma. Aunque suene cursi y trillado.

Dicen que los amores imposibles son lo que más tendemos  a recordar cuando la vida nos hace recapacitar y revivir con nostalgia aquello que fue relativamente existente.

No sé qué es más complejo: Si amar a alguien que "no existe", o esperar por alguien que aunque existe ...No va a llegar. Y en realidad, me cansé de esperar, de sentir las escasas  migajas de calor que me brindaste durante tanto tiempo. Sin duda... Hoy me duele saber que perdí, y que si bien tu recuerdo lo llevaré impreso en mis venas mientas viva como algo que me llenó la vida de un sentimiento satisfactoriamente cálido... Por otro lado, lo mucho o poco que hubo, simplemente pasó porque así el destino lo quiso... Así como hoy, quiero que tú seas feliz, aunque sea sin mí.

Es quizás cosa de locos sonreirle a un momento en que la razón y el corazón no tuvieron concordancia. Fue una condena, pero a la vez, fue algo tan divino, tan perfecto, tan sutil... Que hoy, sólo es una lágrima de alegría en un momento que fue tan mágico como un amanecer en la playa.

Arriesgamos, quizás perdimos... A lo mejor en el fondo, no valía la pena que jugáramos con nosotros mismos de esa forma, pero... Por un tiempo, todo parecía que iba a suceder. No pasó. ¿Qué culpa tenemos nosotros de eso?. Ninguna.

Si bien nuestras vidas actuales, son una simple consecuencia... Ambos entendimos que aquel motor se detuvo para nunca más continuar. Si bien, hoy por hoy estamos tan distanciados que nunca más supimos qué pasó con nuestra existencia... A mí me hubiese gustado que pudieras entender que no perdimos. Que nuestro trabajo, a pesar de todo, valió la pena.

Y pues, ¿Qué puedo decirte?. Quisiera poder llenar este espacio con miles de palabras que expresaran el hecho de que ambos somos responsables de lo que sucedió... De una manera maravillosa y fugaz.

Quizás dentro de algunos años nos veamos nuevamente, en una de las tantas calles que tiene el mundo. En uno de los tantos lugares que tiene la vida. Aunque, yo preferiría colocar la vida entera en medio y dejar que el agua y el viento corran y fluyan como lo han ido haciendo desde entonces. Pero, sinceramente, sólo puedo darte las Gracias por ser mi oxígeno, mi fuego, mi cliché y mi salto al vacío sin paracaídas. Gracias por haberme llenado la vida con la enorme responsabilidad de haber compartido contigo el escaso tiempo en que todo duró.

Y pues; al final de todo esto, ¿Será en la otra vida?...

...¡Será!.

_________

¡Mil gracias a todos por leerme!.

.Eliézer //
Comentarios