Cada cierto tiempo, aparece la misma situación. Una situación que me llena de ánimos y esperanzas, pero, quizás son basadas en algo que pudiera ser, y no algo que será. Si bien es algo que no me afecta en lo absoluto, sí es algo curioso, porque llega sin yo tener que buscarlo.
Dicen que cuando uno no busca algo, esto aparece. Y que, cuando uno lo necesita, simplemente… Es imposible conseguirlo.
Si bien el ser humano muchas veces vive de demasiadas ilusiones, o de demasiados espejismos… Hay algunas que son DEMASIADO BUENAS para ser verdad, aunque ¿Quién quita?. Nadie dice que no sea cierto… aún.
También es cierto que en algunas ocasiones, nos enfocamos en las líneas generales, y no vemos entre líneas qué es lo que se nos está presentando, que si bien puede que no sea desfavorable… Es algo que tenemos que mirar con suma cautela y precisión.
…Pero, sobre todo, con CUIDADO. Suele suceder, que las más grandes victorias, pudiesen estar cubiertas con un halo de falsedad y de peligro dignas de una tragedia griega, aunque, nuestras más oscuras y degradantes paranoias, minan nuestra confianza, haciéndonos sentir miedo: Haciéndonos sentir aire, puesto que a final de cuentas… El miedo es simplemente eso. Aire.
Por ejemplo: Imaginemos a un niño que siente pánico de dormir en su habitación, debido a que en su clóset, “hay un monstruo terrible”. Un día, enfrentando su propio miedo, abre la puerta del clóset, y ¿Qué sucede?, el monstruo desaparece.
Así pasa con muchas de nuestras paranoias, miedos, rabias y temores. Lamentablemente, no sucede con otros de nuestros sentimientos más básicos, como la lujuria, la codicia, y la avaricia… entre otros.
Quizás, en el fondo… Esa situación lo único que me hace recordar, es que hay allá afuera un mundo que conquistar. Y que, todo lo que un hombre puede lograr… Comienza justo en la palma de su mano.
“Sé Tú El Cambio Que Quieres Ver En El Mundo” - Mahatma Ghandi.
Se les quiere, ¡Gracias por leerme!;
.Eliézer //