viernes, 03 de octubre de 2008
Publicado por Desconocido @ 0:02
Comentarios (0)  | Enviar
**Escuchando a: Ludwig van Beethoven - Moonlight Sonata (Techno Remix)

Hay personas que prefieren ver las cosas desde un punto de vista monótono, aburrido, e incluso... Inamovible. Pero, ¿Qué pasa cuando se tiene un punto de vista abierto, "altisonante", "discordante"...?. Es sumamente difícil establecer un patrón uniforme, o si se quiere... Un modelo a seguir, a elegir, cuando se tienen todas las opciones disponibles.

¿Porqué?, Porque no es nada fácil mantener un mismo punto de vista cuando sabemos que la situación nos permite analizar las cosas desde diferentes ángulos. Es complicado. Entramado. Confuso, increíblemente confuso. Pero, increíble a la vez. He llegado a sentirme sorprendido por cómo el ser humano puede ser un sistema tan complejo, tan profundo, con matices psicológicos sumamente especiales. El ser humano, más que ser alguien civilizado y políticamente correcto, es un ente con sentimientos, sensaciones, emociones, deseos, potencial, fuerza, pero sobre todo... Posee la capacidad de encontrar la diferencia entre un sinfín de premisas iguales. Más que toda esta máscara que nos ha hecho colocarnos la sociedad, el ser humano, realmente se da cuenta de que la vida nos puede ofrecer tanto como queramos permitírselo, el día en que descubre que no conoce sus propios límites.

...¿Límites?. Todos tenemos uno. ¿Precio? Sería un cliché rematadamente absurdo decir que "todos tenemos uno", puesto que lo único que nos controla (nuestra psiquis), ni siquiera es tangible. Frío, Calor, Vida, Muerte, Hambre, Saciedad, Voluntario... Involuntario: Son quizás algunas de las contradicciones con las que nos encontramos al momento de elegir entre lo que es mejor para nosotros mismos y lo que pudiera ser mejor para nosotros ante los ojos del resto del mundo. ¿Porqué simplemente, no abrir los brazos, lanzarse al vacío y caer dentro de la entramada red de todos aquellos pensamientos que intentamos evitar día tras día?. Porque no es la respuesta. Ni siquiera es la conexión con nuestro próximo paso, con nuestra próxima etapa.

Mientras suenan cientos de notas musicales en mi cabeza, aprendo a descifrar que aquello que el que quizás sea el mayor pensamiento jamás antes realizado... Puede ser, en el fondo, la única llave que abre todas las puertas de nuestra mente, haciéndonos evolucionar a tal grado, que no necesitaríamos de una envoltura mundana. La clave para ascender al Nirvana, está dentro de nosotros. Perseguir y competir, sigue siendo la tarea básica de hombres y mujeres en la tierra. Sin embargo... Dejaré que otros intenten leerme la mente. Dejaré que otros analicen lo que no podrán.

Tener miles de pensamientos, miles de cosas que me gustan, momentos únicos, personas a quien agradecerle enormemente por muchas cosas... Me ha hecho crecer, me ha hecho vivir, me ha convertido en quien soy hoy por hoy. Una persona que espera poder fundirse en una conexión ultra-vital con la energía creadora en su último día en la tierra. Mientras ese momento llega, prefiero seguir sintiéndome feliz por ser parte de un mundo en el que, si bien no todas las opciones pueden ser nuestras (al mismo tiempo)... Nosotros podemos formar parte de ellas.

La vida es tan diversa, tan perfecta, y tan feliz en la medida en que nosotros nos lo propongamos. Si simplemente no salimos a la calle a patear el asfalto, a divagar por las diversas rutas y caminos del globo, corremos el riesgo de permanecer inactivos o inertes. Así que, para poder luchar contra los demás, primero debemos aprender a luchar contra nosotros mismos, contra nuestros miedos, nuestros temores, nuestras auto-limitaciones, pero sobre todo... Contra el hecho, de que no somos capaces de darnos el lugar que merecemos.

Es algo absurdo no auto-valorarse, no creer que uno no pueda lograr aquello que uno más desea. Es demasiado fácil evitar alentarse a sí mismo. Es sumamente fácil hacerse creer que todo está terminado, y que no debemos porqué luchar, si nosotros no merecemos estar en dicha batalla.

Hay un momento en la vida de todo hombre, en que "Un hombre tiene que hacer, lo que un hombre tiene que hacer". Desde hace algún tiempo sé que ese momento ha llegado para mí, aunque lo he postergado precisamente por no darme cuenta del gran potencial que pudiera desarrollar en pro de mi persona, y de todas aquellas personas valiosas que me rodean día tras día durante mi paso por este plano terrenal, mundano y temporal.

Sólo me queda decir por el momento, que la vida hoy me ha colocado frente a mis ojos la prueba de que... Si pude hacer eso, puedo hacer cualquier otra cosa que me proponga. Simplemente debo colocarle mi corazón, mi pasión a ello. Sin pasión, no hay vida. Sin vida, no hay pasión. Sin ninguna de las dos... No hay nada. No hay nada de lo que quiero conseguir... Ni ninguna otra cosa.

¡GRACIAS MEDITACIÓN!

Se les quiere, cuídense full. Mil gracias a todos por leerme.

Eliézer.-
Comentarios