Eliezer Aames

martes, 19 de agosto de 2008

**Escuchando a: Mads Langer - Breaking News

Solitario, con la cabeza recientemente mal afeitada, una barba descuidada pero algo incipiente, un short de surfista y un abrigo de invierno que haría sentirse cálido al mismísimo Plutón, se encuentra nuestro protagonista. Está caminando solo, a las afueras de una ciudad etérea, buscando una respuesta a todas las interrogantes que inundan su de por sí debilitada mente. No ha sido fácil para él llegar a la decisión de que debe escapar.

¿Escapar de quién, o de qué?, Terriblemente, está escapando de sí mismo. Últimamente se ha imaginado muchas cosas, pero ninguna le satisface lo suficiente como para sentirse completamente lleno. Es lamentable, sobre todo por el hecho de que él pudiera dar mucho más de lo que él considera. Se detiene ante un montón de cajas de cartón disgregadas sobre el pavimento, se sienta sobre ellas, juega un poco... Como deseando volver a ser niño. Se acuesta sobre ellas, mientras ve directo al cielo, suspirando sin razón aparente. Enciende su último cigarrillo con una mirada absorta en las luces del camino, y una sonrisa tan irónica, que pareciera estar influenciada por alguna sustancia ilegal. Él está desapareciendo lentamente a medida que avanza en esa carretera a medio iluminar. Su mundo es en estos días, una especie de noticiero sensacionalista, en donde todas las reseñas hablan acerca de una sinfonía rematadamente obscena que irrumpe su pensamiento con imágenes alegres, y buenos recuerdos de una época en la cual todo parecía sencillo para él. Su mayor decepción: Haber alcanzado un nivel de metalizada elevación personal tan enorme, que no supo cómo manejarlo... Y acabó por estrellarse contra un muro de contención, llegando incluso, a practicar, hacer y decir todo aquello cuanto detestaba en el pasado.

Está anocheciendo, mientras escucha una canción incompleta en su cabeza, el surrealismo del ambiente post-citadino, le imprime sensaciones que van más allá de lo físico, de lo mental, e incluso... De lo espiritual. Cierra sus ojos mientras termina su cigarrillo, sintiéndose elevado de nuevo, mientras siente que toda su vida está pasando por su mente en estos momentos. Toma su encendedor y lo pasa suavemente por su dedo pulgar: Quiere creer aún en el calor humano.

**Escuchando a: Mads Langer - Breaking News

Él está... Escapando de la peor manera. A pesar de ello, está terminando un ciclo, con una individualidad casi inhumana, casi subversiva. Sus tatuajes hablan acerca de sí mismo, son el único método para descifrar el entramado código de su propia personalidad. La cual, él mismo no ha terminado de entender. La noche es su único testigo, los edificios abandonados los observadores de su incipiente renacimiento. Sí, incipiente. Porque, aunque él desea con todas sus fuerzas, despegar, fundirse en la eternidad y ser el primero en caminar sobre el sol, sabe que sólo podrá hacerlo cuando descubra realmente el porqué comenzó todo lo que derivó en lo que está experimentando y percibiendo en estos momentos.

Él tiene la respuesta, tiene la clave de su propia salvación. Sólo que está demasiado abrumado y golpeado por todas las cosas del mundo exterior como para dedicarse a buscar lo que verdaderamente le hace falta: Un nuevo punto de partida que le permita arrancar, y abandonar esa envoltura de muchacho rebelde y desolado que sólo siente desesperanza en una hostilidad nocturna digna de una apocalíptica noche de alguna fantasía futurista.

Sin embargo, mientras sigue caminando... Cae rendido del sueño, en la verde hierba del camino, sus sueños son extremadamente abstractos, las formas y los colores se difuminan en una catatonia onírica. Los primeros rayos del sol logran despertarle algunas horas después, notando que está completamente empapado por la lluvia que ocurrió mientras él estaba en estado de reposo absoluto.

Mira a su alrededor: No hay nada sino pura hierba verde radioactivo, protegida por un impactante cielo color aguamarina. Ha desaparecido absolutamente todo aquello que le rodeaba durante la noche anterior. ¿La razón?, Ha trascendido a un nuevo estado dentro de su propia personalidad y auto-concepción. Es ahora el turno de construir a su libre elección la nueva ciudad, el nuevo planeta que le representará. Es que, al fin y al cabo... Todas aquellas construcciones que decida edificar en este nuevo espacio, le permitirán ser y convertirse en. Ha llegado la hora de comprender que el muchacho que estaba caminando sin ninguna esperanza, era resultado... De sus propios elementos.

Se les quiere! =) Gracias a todos por leerme!.

Eliézer.-

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