**Escuchando a: I'll Be Waiting - Lenny Kravitz
(Nouveaux Jours: Nuevos Días, en Francés)
...Sentado en una cosmopolita silla de metal, me encuentro desde una de
las esquinas de mi habitación de hotel, observándolo todo con otros
ojos, mientras que estoy sumido en la mayor profundidad de mis
pensamientos. Un rayo de luz inunda mi rostro en medio de la oscuridad,
señal de que está amaneciendo, no quiero levantarme de dónde estoy,
últimamente he estado demasiado ocupado meditando, volviendo a mis
raíces espirituales, por lo que quizás, he estado demasiado pacífico
para mi naturaleza ecléctica y a veces impredecible .
Todo afuera se desarrolla de una manera tan conformista, tan
"normal"... Tanto, que siento un poco de miedo de caer en la misma
espiral de mediocridad que abunda actualmente en nuestra sociedad.
Pero; aunque a simple vista, todo parezca marchar de la misma manera
día tras día, sólo percibiendo los más ínfimos detalles, podemos
apreciar la fluorescencia de lo enimgmático: De aquello que tanto nos
encantaría saber... De "eso", que suponemos, pero de lo que a la vez,
no estamos tan seguros.
Miro a mi alrededor, y mi equipaje está en completo desorden. Debería
haberlo ordenado hace dos horas atrás, pero... Esta apatía física no es
de gratis: Este ha sido un verano algo pesado, pero óptimo en gran
medida. A pesar de; siento una especie de admiración incógnita... Por
mí mismo. Sí, es cierto. Incógnita, porque no quiero darme cuenta de
ello. No quiero ser atraído por la Megalomanía, una señora delicada, y
a la cual hay que tenerle bastante respeto. Sin embargo... Volviendo a
mis "apreciaciones citadinas", todo, lamentablemente, es una fachada.
Así es, es la fachada de las historias que sólo se conocen cuando las
luces se apagan y la cámara deja de estar encendida. A partir de ese
preciso instante, comenzamos a observar todo aquello que se nos oculta:
Historias paralelas, entrecruzadas, complicadas, sencillas,
interesantes, absurdas, tristes, felices... Pero sobre todo, historias
que cada día nos enseñan que siempre es bueno colocarse los zapatos de
aquél o de aquella que ha captado y merecido nuestra atención.
**Escuchando a: Overture - WordsWorth
No comprendo muchas veces a la gente, y esto lo digo en serio.
Pareciera, que fueran todos estigmatizados por una ideología o un
patrón de vida pre-establecido. Pareciera que se les prohibiese el
derecho a ser altisonantes o de pensamiento abierto (Entre muchas otras
cosas). Son seres que viven para la monotonía. Seres cuyo círculo
cromático no establece diferencia entre azules y verdes, entre rosados
y naranjas, sino que por el contrario... Sólo muestran un eterno lado,
sin atreverse jamás a salir de su círculo de confianza, de la zona
cómoda. Es posible que muchas veces se tengan limitaciones de algún
tipo (Bien sea económico, psicológico, físico, etc.), pero... Creo que
todos somos tan libres como nosotros mismos queramos.
Esta semana, por ejemplo, he visto documentales (actuales) sobre
prisiones juveniles, me conmueve sobremanera la forma en que a esos
muchachos se les ha truncado la vida, por tomar malas decisiones. Pero,
lo que más me asombra, es que aunque todos ellos anhelan la libertad
(legalmente hablando), ninguno muchas veces es capaz de salir de su
propia prisión mental. Es allí donde está su principal falla: No captan
que todos, de alguna forma, estamos en una prisión. ¿Qué es ser libre?,
¿Poder hacer todo lo que se nos de la gana, cuando queramos?.
Obviamente, no. Somos totalmente libres cuando nos damos cuenta de que
cada minuto que pasa en nuestras vidas, es una oportunidad para
cambiarlo absolutamente TODO. Sí, en un minuto, podemos hacer una
diferencia. En un minuto, podemos estar en el sótano... O en el
penthouse.
Es por eso, que aquí, desde mi cálida y sólida silla, mientras el cielo
tiene una tonalidad roja casi extra-planetaria... Sonrío genuinamente
al ver mi reflejo. Me siento profundamente feliz, un poco solo, pero
feliz. Está apareciendo un nuevo día, está naciendo una oportunidad
para vivir, ser feliz, y cambiar todo aquello que tengamos que cambiar,
para poder alcanzar aún esas metas en las que no tengamos tanta
confianza.
Cuídense mucho, se les quiere a todos!
Eliézer.-
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