Eliezer Aames

domingo, 01 de junio de 2008

(Escribí este artículo hace casi un mes. No había podido subirlo por errores en el site, hasta ahora).

**Escuchando a:
The Blue Danube - Johann Strauss Jr.

A las 3:00 de la mañana, si no has dormido aún, y tu único compañero ha sido el televisor... Puedes comenzar a delirar, y a creer que la vida es como en la película sobre drogadictos que estás viendo. Aún así, si la vida es una cerveza... Quiero dos, por favor!.

AVISO: El artículo está escrito sin alusiones personales. Si te sientes ofendido/a por ello. No ha sido mi intención.

Son las 3 de la mañana en algún lugar... Algún lugar ¿cercano?, ¿lejano?... ¡Qué importa!. Lo único que sé, es que a esta hora... Nadie presume de belleza, nadie presume dinero, nadie presume de músculos mal hechos a base de anabolizantes, y menos se presume de senos llenos de dos litros de silicona.

A esta hora, solemos mostrarnos tal cual somos, dependiendo de qué estemos haciendo en ese preciso instante. Solemos ser lo que somos: Rudos, sensibles, dañados, sanos, consumidores, vendedores, pilotos, pasajeros... A las 3 de la mañana todos somos el jefe, y a la vez el empleado. A las 3 de la mañana, muchos sueñan con que ese momento es único, y que no acabará jamás. Pero, ¿En qué consisten los momentos únicos si todas las noches son iguales para algunos seres?.

Estos, son seres extraños, raros, oscuros, egocéntricos, apabullantes, apagados, wannabe (quiero-ser-como-tal-persona), acabados, seres... Que muchas veces no tienen ni para empezar, pero aún así se conocen el libro de la A a la Z. Seres lambiscones, que se dejan deslumbrar por un automóvil de 4ta mano o el último celular (Léase: Ái-Fon), o si no... Por la persona que pida la botella más costosa del bar, o simplemente... Por una elaborada maqueta visual de una apariencia bien estructurada, aprendida a cabalidad, más no personificada. Se es por fuera. Más no por dentro. Por dentro, se alimenta un ego enfermo, se alimenta una personalidad basada en... Nada. Basada en el "QUIERO!", basada en el "Nadie puede decirme que no", pero sobre todo... Basada en el "Yo puedo, ¿Porqué?, Porque sí". Eso hace, que la noche, esta noche sobre todo... Tenga un olor particular, un olor que sólo se percibe cuando se mira desde afuera la situación, pero que a medida que uno se adentra, esta fragancia (por decirlo de alguna manera muy sinestésica), se hace cada vez más profunda, al punto de hacerse parte de la química natural del organismo. Es, algo que se debe ¿disfrutar? con los cinco sentidos.

Y es que... La noche... ¿A qué huele esta noche?. A un chicuelo sintiéndose sobrio de nuevo gracias a la cocaína mientras sus amigos también deciden enfriar sus pulmones y enrojecer sus narices cual suecos en verano. A dos gays profesando su amor en la oscuridad mientras las chicas de la (¿mala?) vida le-bajan-el-ánimo a los urgidos o a quienes no tuvieron mucha "suerte". La noche... Esta noche, huele a alcohol, a cuentas sin pagar. A tarjetas de crédito desaparecidas, a golpes en el rostro producto de intentar seducir a la novia de tu mejor amigo. Huelen a oficiales de seguridad molestos y furiosos por estar hartos de estar aguantando el sueño. Huele a robo, a enfrentamientos con la policía. A disturbios, a soldados corriendo como si estuviésemos en plena guerra... Sólo para apaciguar a una horda de cuerpos que se menean al compás de ritmos repetitivos, absurdos y sin armonía aparente.

¿A qué sabe esta noche?. Sabe ácido. No ácido como un limón, eso sería demasiado inofensivo para quienes pueblan (o pululan) esta noche. Al contrario, sabe ácido, como líquido de radiador de automóvil hirviendo sobre tu cabeza mientras simplemente te repites a tí mismo en tu cabeza con cierto aire de hipocrecía el lema "La vida es una sola, y pues, hay que vivirla a tope". ¿A tope?, ¿A tope con qué?. Esta noche también sabe dulce, como el whisky que lames sobre la blusa de esa hermosa chica que seguramente verás durante 15 minutos en toda tu vida. Sabe... Sabe a un chico estacionado en su auto, pinchándose con heroína para calmarse un poco antes de continuar bebiendo de ese ron caliente que pareciera haber sido refinado con el mismo proceso de los combustibles.

Un accidente. Una mala palabra. Un deseo incumplido. Una frustración. Una pérdida. Una ganancia... Todo ello y más nos puede llevar a disfrutar con Baco y todos sus amigos (para quienes no lo saben: Baco es el Dios del Vino) de lo excitante que pueden ser sus creaciones, pero... Esta noche no es el clásico cliché de Sexo+Alcohol+Drogas+¿Rock & Roll?.

Esta noche, es diferente a todas por una sencilla y peculiar razón: He descubierto (Como aquel que descubrió el agua tibia), que hay seres, seres especialmente... Patéticos. Seres que simplemente, se dejan arrastrar por la borregada de las adicciones. Y no, no hablo de las adicciones que todos conocemos. Sino, de la adicción a no querer estar con otras personas, estar en otros contornos, otras situaciones, vivir otras experiencias... En fin, a simplemente dejarse quemar por la noche. Dejarse desvanecer en la monotonía de lo incontinuo. A perderse para siempre en una rutina que no tiene ni comienzo, ni final, ni mucho menos una repetición.

...No sé cómo terminar este artículo, puesto que lo que iba escrito en esta parte, lo he editado unas 6 veces. Sólo pudiera terminar diciendo nuevamente que... Si la vida es una cerveza... Quiero dos, por favor.

Se les quiere!;

Eliézer.-


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