Eliezer Aames

lunes, 25 de febrero de 2008

...Tal vez, mañana toda tu vida sea un recuerdo. Tal vez, mañana amanecerá, el sol convertirá en un mito lo ocurrido hace horas. Tal vez... A partir de mañana, de tu memoria se borre el tatuaje que puede no ser, no existir. La tristeza, no mata mi fe. No quema tu piel, pero nos hace creer.

Es posible, que algunas veces, cuando uno mira hacia atrás y observa la cadena de todo lo que ha ocurrido hasta ahora... Uno se da cuenta del gran giro que puede darle a la vida una simple y sencilla acción. Es por ello, que a veces, decidimos escapar, como aquél que cruza el aeropuerto vestido de negro totalmente y acompañado por una maleta de vidrios rotos. De libretas quemadas. De periódicos consumidos en el polvo.

Son posibles recuerdos, posibles hechos, posibles golpes físicos, posibles cicatrices espirituales, posibles lágrimas derramadas, posibles... La lista sería infinita si nos ponemos a analizar toda la luz desperdiciada, toda el agua malgastada, pero por sobre todas las cosas... Toda aquella energía derrochada en creer que la culpa está en uno mismo (Que sí, en parte lo estáGuiño el asunto es... Que, mientras otros viven, mientras otros son capaces de entrar en su ayer y estar, ser y reír... Otros no pueden hacerlo, puesto que siguen viviendo en él. No han logrado dar ese pequeño paso hacia el futuro.

**Escuchando a: The Road Between - Lisa Marie Presley

A lo mejor... Mañana empiece el presente, a través de huellas indelebles que perforan nuestros ojos, todas aquellas palabras que atravesarán todas y cada una de nuestras neuronas, al mismo tiempo en que subimos al asfixiante imperio de nuestros más ególatras sueños y bajamos a lo más crudo de la realidad.

Sólo naciendo de nuevo, en medio de la oscuridad (o con los ojos vendados totalmente) podremos encontrar las armas que nos permitirán buscar la luz y avanzar hacia ella, hacia la iluminación, al desarrollar los otros cuatro sentidos. Lo que no nos mata, nos hace más fuerte, según la sabiduría popular, PERO... ¿Qué sucede cuando aquello en vez de hacernos más fuertes, simplemente nos hace más y más débiles cada día?.

Aquellas personas que creen tener el mundo entre sus manos (O tener a Dios agarrado por la barba), pueda que en realidad sí estén viviendo esa actitud, actitud que no les permite darse cuenta de lo real, de cultivar su propio espíritu. Son personas que han nacido con una predisposición a acumular más y más karma, personas cuya vida es una espiral descendente... Personas, las cuales, si uno pudiera examinarles el cerebro, descubriríamos que son producto de un círculo lleno de imágenes falsas, de creencias, de mecanismos de defensa absurdos, de pobreza de alma. La cual es la peor de todas las pobrezas que puedan existir en este plano.

Es cierto que nada ocurre por azar. Es cierto, que todo se logra si nos lo proponemos, y si creemos fielmente en ello. Pero por sobre todas las cosas... Nada ocurre si uno mismo no lo atrae. Nada ocurre si uno mismo no se cree (al punto de la autosugestión), de que uno merece lo mejor. Obviamente, sin caer en el mismo círculo del tipo de personas mencionadas arriba.

...Mañana el aeropuerto abrirá nuevamente. Y, tal vez... En algún avión despeguen con rumbo desconocido las frustraciones, los sueños rotos, pero sobre todo... Los sentimientos de depresión, tristeza, soledad, abandono, desamor, desilusión, autocompasión, falta de confianza, inseguridad, decepción, preocupación por cosas que no merecen importancia, golpes del pasado que aún nos duelen... En fin, de todas aquellas cosas que, como he dicho al principio, no matan mi fe, no queman tu piel, pero a la final... SIEMPRE nos hacen creer. ¿Creer en qué?. En uno mismo.

Se les quiere, ¡Como siempre! Guiño

Eliézer.-

//

pd: ***Editado por mí mismo***. Demasiado personal como para escribirlo. 

COMENTARIOS